Si quieres conocer a
una persona, no le preguntes lo que piensa sino lo que ama. |
Evangelizar es ayudar a que un hermano se libere de cualquier
tipo de esclavitud, siguiendo los pasos de Jesús |
Amar
para nosotros es pensar, decir y hacer todo lo posible
para
que un hermano sea feliz |
Las palabras
convencen, los hechos arrastran |
Las lágrimas son la
sangre del alma. |
Quien no ha tenido
tribulaciones que soportar, es que no ha comenzado a ser cristiano de
verdad. |
La voluntad de
Dios no te llevará donde su gracia no te puede sostener. |
El
secreto para ser feliz, es hacer a otro feliz |
Deja que mi
corazón se quebrante por las mismas cosas que quebrantan el corazón de
Dios. |
Tu y
yo no tenemos el derecho de escuchar el evangelio dos veces, cuando hay
personas que no lo han oído por primera vez. |
Las oportunidades no se esperan, se buscan |
Dios no manda cosas imposibles, sino que, al mandar lo que manda, te
invita a hacer lo que puedas y pedir lo que no puedas y te ayuda para
que puedas. |
La medida del amor es amar sin
medida. |
Entonces el Rey dirá á los que estarán á su derecha: Venid, benditos de mi
Padre, heredad el reino preparado para vosotros desde la fundación del mundo.
Porque tuve hambre, y me disteis de comer; tuve sed, y me disteis de beber; fui huésped, y me recogisteis; Desnudo, y me
cubristeis; enfermo, y me visitasteis; estuve en la cárcel, y vinisteis á mí. |
No entones las alabanzas divinas solo con la voz, acompaña también la
voz con las obras. Si cantas solo con la voz, por fuerza tendrás al fin
que callar; canta con la vida para no callar jamás |
A todos agrada la
altura, pero la humildad es la escalera para conseguirla |